En el sector automotriz, la seguridad no es una opción — es una obligación. Los componentes como las pastillas de freno no solo deben funcionar bien, sino también cumplir con estándares globales que garantizan confiabilidad en condiciones extremas. Según un estudio de la European Automotive Industry Association (EAAI), más del 78% de los compradores internacionales de piezas de freno priorizan productos con certificación VCA COP y EMARK antes de considerar cualquier otra característica.
No basta con fabricar un producto funcional. La certificación internacional exige control total sobre cada etapa del proceso. Desde el diseño inicial hasta la prueba final, se aplican protocolos estrictos que validan:
“Las certificaciones no son trámites burocráticos. Son garantías técnicas que protegen a los conductores, reducen costos de mantenimiento y abren mercados premium.” — Dr. Ana López, Ingeniera de Calidad Automotriz, Instituto Tecnológico de Madrid
| Certificación | Requisitos clave | Impacto en el cliente |
|---|---|---|
| VCA COP | Auditoría anual de procesos + control de calidad por lotes | Mayor confianza en la consistencia del producto |
| EMARK | Cumplimiento de normas ECE R13 de la ONU | Acceso a mercados europeos y asiáticos |
Un distribuidor en México reportó un aumento del 42% en pedidos recurrentes tras mostrar su certificación EMARK en LinkedIn. En Alemania, una empresa de logística redujo sus reclamaciones por fallo de freno en un 67% después de cambiar a proveedores certificados. Estos datos no son anecdóticos — son evidencia de que la certificación es una inversión estratégica, no un costo.
No solo ofrecemos productos certificados. Ofrecemos un sistema completo: soporte técnico personalizado, pruebas de campo en múltiples climas (desierto, montaña, humedad), y entregas en tan solo 15–30 días. Nuestras pastillas de freno ya han sido probadas por más de 120 clientes en Europa y América Latina, con una tasa de satisfacción del 94% según encuestas post-compra.